domingo, 7 de agosto de 2016

Polifonía en el habla, y escucha en la música



Esta semana conocí a alguien que me sorprendió muchísimo por sus gustos musicales. Obviaré su nombre, y me limitaré a describir la emoción que sentí al encontrar (sin buscar) una persona con preferencias musicales casi exactas a las mías. Por casualidad, o mero capricho de quien maneja el universo, estuvimos ubicados en el mismo lugar y a la misma hora para hablar de los grandes ídolos del rock Argento. Sí, Argento, con mayúscula y añadiendo fuerza en la entonación. Ella tan zafada escuchando a El Flaco (Luis Alberto Spinetta) y yo con ganas de acercarme a preguntarle el nombre de la canción que hace muchísimo tiempo había escuchado en la radio y que había estado buscando pero que no recordaba nada más que el ritmo genial. No lo pensé más y decidí abordarla de manera directa e indiscreta. De nacionalidad argentina y acento porteño, replicó inmediatamente mi saludo mientras disminuía el volumen. Yo no se lo permití, pues era esa la razón de mi “¡Hola!” disparatado.



El sentido de este ejercicio es resaltar un momento en el que cualquiera de las cuatro habilidades comunicativas se haya convertido en motivo de escritura al final del día, y siguiendo las instrucciones, yo decidí irrumpir en este espacio un tanto finito para publicar la suerte que tuve al escuchar la canción ‘Bajan’ de manos de una ‘Muchacha’ argentina con ojos de papel y con ‘Alma de diamante’. Mientras hablaba, yo solo observaba que ‘Ella también’ se apasionaba al escuchar cualquier cantata de Spinetta. Sin embargo, no se limitó a hablar de él, y yo tampoco, claro. Mientras conversábamos sobre diversos grupos y artistas, yo no solo descubría más y más canciones para mi vida, también comprendía por medio de sus palabras que la música está fraguada por acontecimientos reales, sufridos y cotidianos, y cada letra puede evocar el sentimiento más oscuro y oculto, o simplemente aliviar y convertir en efímero un dolor.


De izquierda a derecha (Charly García, Gustavo Cerati, Fito Páez)





Spinetta (El Flaco) en 1974, con su estilo peculiar.


Un cantante unió nuestras almas por un breve instante, y ese cantante sucedió el diálogo entre Charly García, Cerati, Soda Stereo, La Franela, Los Fabulosos Cadillacs y otros menos importantes, pero que valen la pena. Todos en común la nacionalidad -argentina-, cada uno con algo por contar y preparados para ser escuchados al mejor estilo de dos amantes prudentes del rock argentino.



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