domingo, 25 de septiembre de 2016

Sentimientos soterrados



El caminante triste, la lluvia serena, no a la triste condena y jamás a la abnegación.

El caminante compungido a razón de la confusión y entre ésta y la verdad, sí al egoísmo también a la crueldad.

El caminante culpable, lluvia agravante, vida sin vida y muerte apremiante.

Río abundante, consciencia constante aunque el altivo caminante, porfiado adelante del metro andante.

Delirio anciano adjunto a la enajenación, finita sensación producto de la aversión.

Un dolor sin dilatación al igual que su camino, sin destino ni sentido al son de una canción, quizá sin emoción.

Lágrimas de desconcierto, a raíz de la emoción, dudas privadas de suposición: ¿por qué la sucesión de tal hecho sin consideración?


El caminante recientemente sin camino ni destino, solo suspiro, pena, duelo y compasión. Por su parte, a Dios misericordia y a los pasajeros del metro un poco más que conmoción. 

domingo, 18 de septiembre de 2016

Escritura no escondida


Esta semana quiero compartir una serie de textos que he escrito en un tiempo relativamente corto. Advierto que realicé una especie de escritura rápida y libre con cada fragmento. Los siguientes son pedacitos adquiridos de momentos en los que alguna idea empieza a divagar en mi cabeza sin discriminar la relación espacio-tiempo. No hay revisión, nada más que la obtención de una idea provenida de mi imaginario.


1.       La vejez puede ser evitable, pero es natural. Todos sabemos que morir joven se convierte en el suplicio de los soñadores y en el sueño de los suicidas, aunque no sean ellos siquiera los que verdaderamente desean morir.

2.      No basta con ver su fétida tristeza para imaginar la locura que en su mente abunda. No se dilata la tristeza opresora que en su triste semblante al pasar se nota, mas es suficiente con creer que triste está y su tristeza ligeramente se arropa con la fingida sonrisa rota.

3.     La suciedad se confunde con la sociedad entre cantidades de basura y polución como regalo de la población a los futuros caminantes.

4.      En la vida no basta con conocer lo que habita a tu alrededor. Culminar pensando en las pelusas tampoco es provechoso. Si el ser humano dejara de respirar, todo lo que conocemos en el mundo se restauraría, sin ser necesaria una campaña en pro de la ‘pacha mama’

5.      Déjalo ser si lo amas, pues te brindará felicidad. Si lo cohíbes, nada te tranquilizará. La obsesión y la estupidez trascienden toda acción sin lugar a la reflexión. Toda persona posee un penique de gracia, que se agota al ser algo efímero. Así como la lluvia de verano se torna rara y se vuelve finita, la realidad del hombre cae del cielo y permanece en el suelo, en la tierra o bien en el campo hasta que es evaporada por las mismas pretensiones humanas.

6.       Humanidad, ¡oh humanidad! Optas por la indulgencia pero favoreces la negligencia, crees en la democracia y aplicas la burocracia, luego ralentizas la consciencia como referente contemporáneo cuando entre coterráneos difieren en medio de altercados por trozos limítrofes e intereses monetarios.


7.      The ghosts of my past cannot beat me anymore. I do not need egoistical people in my life, since I am already selfish and that is enough. Most of people are used to depend on the existence of others and that is something silly. When those ‘others’ disappear, perhaps the lives of this majority are going to start fading and maybe they will find themselves trapped in a box where they will not scape. That box turns out into tricky feelings that will probably drive you whenever they want without asking you for permission. 

domingo, 11 de septiembre de 2016

Manual de instrucciones para hacer un manual de instrucciones


En vista del comportamiento mecánico que ha adquirido la sociedad después de la modernización, se ha hecho necesario seguir instrucciones hasta para ser espontáneo. Entonces, si cree importante este manual, continúe leyendo, de lo contrario remítase a escribir un libro de auto-ayuda personal que de seguro es más rentable que esta pobre lista.  

Deber tener en la cuenta que son instrucciones, no órdenes, las que va a dar. Recuerde que el lenguaje no va en primera persona, sino enriquecido con imperativos y precisiones. Realizar una introducción sobre el objeto en cuestión le dará una idea general al usuario sobre lo que ha adquirido y se verá obligado a leer todo el manual.  

Ubicarse en el tiempo y el espacio le ayudará a comprender el público/usuario a quien se dirige sin explayarse ni complicar una sencilla tarea.

Proceda a escribir una lista enumerada con un límite de pasos de acuerdo con lo que sea que quiera instruir. No sea modesto, no es lo mismo configurar un televisor que instalarle los soportes a un televisor.

Evite los prolegómenos, así aburrirá menos al usuario y le motivará a seguir leyendo. Cada detalle es crucial y puede salvarle de una posible demanda o bien hundirle por incoherente.

Por último, no olvide ser creativo. Añadir figurillas al manual, que por cierto debe tener un tamaño discreto para caber en dos manos, guiará al usuario a obtener una victoria inminente o una leve sensación de pérdida de tiempo, al igual que usted en este momento. 

domingo, 4 de septiembre de 2016

¿Y por qué no en dos?


Alrededor de las dos de la tarde, sin más deseos ni voluntad, esperando el bus estaba yo, con ansias del Coonatra línea S ver llegar. And finally there, it was just in time. No space inside, I could notice. -But why?-, I asked myself. So, the word “rush hour” came to my mind. Claro, cómo olvidarlo, el sol hierve con tono desesperado cuando el centro de muchos marginados ha de verse abarrotado. Crowded was the perfect word to describe not only the bus stop, but the bus in and of itself. En medio de una salvaje fila, los unos subimos por la plataforma delantera, mientras los otros descendían con cierta parsimonia por la parte de atrás. Todo era un completo caos, y solo Dios del cielo era consciente en ese momento de lo que adentro entre tanto inerte iba a pasar. Time passed slowly and it was my turn to pay for the ticket. The blazing heat inside of the bus allowed one guy to yell at another passenger for pushing him whenever someone else got off the bus. Por cierto, ese chico tenía una pinta bastante irrisoria. No creo que superara los 26 años. Si bien no sé qué era más absurdo en su discrepante fisonomía y actitud, optaré por describir lo que la multitud en vaivén me permitió observar: a long neck that joined together a head covered by a hat with no ribbon around it and a body that was not sufficiently covered by his overcoat, according to any opinion. When he stopped complaining and whimpering due to the supposed actions of a passenger that could not care less about, he realized there was an available seat behind and went for it.  

Una duodécima parte de día más tarde, encontré al mismo joven, un tanto más ridículo y cansado discutiendo sobre un botón y su gabán con alguien no menos desaliñado en plena plaza de Roma, cerca de la estación de Saint-Lazare como aquel que espera algo incesantemente para luego tomar un rumbo y perderse por esa dirección.