Esta semana quiero compartir una serie de textos que he
escrito en un tiempo relativamente corto. Advierto que realicé una especie de
escritura rápida y libre con cada fragmento. Los siguientes son pedacitos adquiridos
de momentos en los que alguna idea empieza a divagar en mi cabeza sin
discriminar la relación espacio-tiempo. No hay revisión, nada más que la obtención
de una idea provenida de mi imaginario.
1. La
vejez puede ser evitable, pero es natural. Todos sabemos que morir joven se
convierte en el suplicio de los soñadores y en el sueño de los suicidas, aunque
no sean ellos siquiera los que verdaderamente desean morir.
2. No
basta con ver su fétida tristeza para imaginar la locura que en su mente
abunda. No se dilata la tristeza opresora que en su triste semblante al pasar
se nota, mas es suficiente con creer que triste está y su tristeza ligeramente
se arropa con la fingida sonrisa rota.
3. La
suciedad se confunde con la sociedad entre cantidades de basura y polución como
regalo de la población a los futuros caminantes.
4.
En
la vida no basta con conocer lo que habita a tu alrededor. Culminar pensando en
las pelusas tampoco es provechoso. Si el ser humano dejara de respirar, todo lo
que conocemos en el mundo se restauraría, sin ser necesaria una campaña en pro
de la ‘pacha mama’
5.
Déjalo
ser si lo amas, pues te brindará felicidad. Si lo cohíbes, nada te tranquilizará.
La obsesión y la estupidez trascienden toda acción sin lugar a la reflexión. Toda
persona posee un penique de gracia, que se agota al ser algo efímero. Así como
la lluvia de verano se torna rara y se vuelve finita, la realidad del hombre
cae del cielo y permanece en el suelo, en la tierra o bien en el campo hasta
que es evaporada por las mismas pretensiones humanas.
6. Humanidad,
¡oh humanidad! Optas por la indulgencia pero favoreces la negligencia, crees en
la democracia y aplicas la burocracia, luego ralentizas la consciencia como
referente contemporáneo cuando entre coterráneos difieren en medio de
altercados por trozos limítrofes e intereses monetarios.
7.
The ghosts of my past cannot beat me
anymore. I do not need egoistical people in my life, since I am already selfish
and that is enough. Most of people are used to depend on the existence of
others and that is something silly. When those ‘others’ disappear, perhaps the
lives of this majority are going to start fading and maybe they will find
themselves trapped in a box where they will not scape. That box turns out into
tricky feelings that will probably drive you whenever they want without asking
you for permission.