domingo, 25 de septiembre de 2016

Sentimientos soterrados



El caminante triste, la lluvia serena, no a la triste condena y jamás a la abnegación.

El caminante compungido a razón de la confusión y entre ésta y la verdad, sí al egoísmo también a la crueldad.

El caminante culpable, lluvia agravante, vida sin vida y muerte apremiante.

Río abundante, consciencia constante aunque el altivo caminante, porfiado adelante del metro andante.

Delirio anciano adjunto a la enajenación, finita sensación producto de la aversión.

Un dolor sin dilatación al igual que su camino, sin destino ni sentido al son de una canción, quizá sin emoción.

Lágrimas de desconcierto, a raíz de la emoción, dudas privadas de suposición: ¿por qué la sucesión de tal hecho sin consideración?


El caminante recientemente sin camino ni destino, solo suspiro, pena, duelo y compasión. Por su parte, a Dios misericordia y a los pasajeros del metro un poco más que conmoción. 

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